No se pique, paisa, que yo lo entiendo

Voy a tomármelo a risa, pero sepan que hay algo serio que decir de todo este rollo.

La noche del 13 de julio pasado, se oyeron tres gritos alrededor del mundo: uno fue de la misma Dayana Mendoza cuando acabó con doce años de pava y se coronó Miss Universo, sacándonos de encima «la maldición Machado». Ese se mezcló con el de todos los que estábamos (sí, estábamos) viendo el certamen desde Venezuela que gritamos «¡YESS!» de diversas maneras.

El otro vino justo al lado: millones de colombianos que gritaron al unísono «¡NOOOOO!», al saber que su reina, la muy hermosa Taliana Vargas, quedó como virreina del Universo. Muchos –un servidor incluído– lo daban por sentado que Colombia finalmente se llevaría la corona. Claro, durante la ronda de preguntas creo que está como difícil que me discutan que Dayana contestó mucho mejor.

Obviamente esta es una reacción que se puede entender. Coño, suficientes veces lo hemos dicho nosotros mismos, cuando una y otra vez Venezuela quedaba entre las cinco últimas y nos quedábamos con las ganas.

Lo que sí me da mucha risa es la repentina andanada de la prensa colombiana tratando de desprestigiar a Dayana, seguida por el consabido alud de comentarios que salieron. Incluso, como Dayana había trabajado como modelo en varias agencias italianas, afirmaban que varias fotos publicitarias que ella hizo en Italia constituían motivo suficiente para descalificarla como reina por ser fotos desnudas (pueden verlas aquí). No sólo eso, daban por hecho que Taliana recibiría la corona. Me divierte hasta más no poder que hasta incluso un diario tan prestigioso como El Tiempo de Bogotá se haya lanzado al asunto. Y finalmente hoy se tuvieron que callar todos porque la Organización Miss Universo envió un comunicado diciendo que ellos sabían del trabajo de Dayana, conocían las fotos y no constituían pornografía. A callar, pues.

¿Y cuáles fueron algunos de los comentarios dejados? «Por lo visto la política y el petróleo pesan igualmente en el Miss Universo.» «Nos robaron, nos robaron.» «

Pero una vez que la risa pasa, creo que es momento de una reflexión un poquito más seria.

Cuando Clara Rojas, Consuelo González y finalmente Ingrid Betancourt fueron liberadas por las FARC, los comentarios dejados en diversos portales, como El Nacional y Noticias 24, no fueron sino de solidaridad y admiración y felicidad (claro, con las excepciones extremas de lado y lado). Cuando Brasil o Argentina o España gana un campeonato de fútbol, nosotros corremos a inundar las calles con un triunfo.

Es evidente que no recibimos ese mismo amor desde afuera.

Vale la pena preguntarse: ¿es el venezolano más conocido en el mundo culpable de esto?

Hace unos meses, conversé con el ex embajador en Colombia, Fernando Gerbasi, sobre la imagen internacional que tiene Chávez. Tocamos un punto muy importante: en una encuesta que Gallup publicó, durante pleno pleito con Colombia en enero, Chávez tenía un rechazo del 90% entre los colombianos; pero Venezuela, el país, tenía un rechazó por encima del 50%. Gerbasi me explicó que podría ser porque Chávez sea lo que los colombianos más saben del mundo, ya que no hay transmisión de noticias venezolanas o imágenes de vida venezolana en el vecino país, como sí ocurre con el noticiero de RCN que tramsite Globovisión aquí.

Y si entonces nuestro Presidente ha ganado unas cuantas elecciones en el país, por supuesto que los colombianos piensan que tiene un apoyo unánime (mentira) o al menos mayoritario en su país (discutible). Y por «apoyo», quiero decir que piensan como él, actúan como él. Y díganme, ¿de verdad se le puede discutir?

Claro, también está el hecho de que hay algunos venezolanos que cuando viajan al exterior no son los mejores en comportamiento (y no me digan que no, porque yo lo he visto). Pero estos son minoría, claro está; la mayoría cuando viajamos al exterior si acaso nos distinguimos por ser los que más tomamos, los que mejor bailamos, los que más festeamos o los que más jodemos (por la buena).

Habrá algún oficialista rabioso que dirá que es porque el mundo capitalista no acepta que haya un presidente que no se inclina ante sus intereses, amén de proceder a insultarme. Algún anti-chavista furibundo dirá que hasta eso nos ha quitado Chávez, nuestra buena imagen en el exterior, que si esto sigue así los venezolanos tendremos todos que irnos del país y dejárselo a los monos arrabaleros que sí apoyan a Chávez.

¿Mi opinión? Aunque sí creo que Chávez puede tener parte de la culpa de lo mal que nos ven en el exterior, no creo que tenga más culpa de la gente que trae sus malos hábitos en la maleta. ¿No se dice que todo país tiene al Presidente que se merece? No le estén echando en cara a la oposición que no se termina de poner de acuerdo en Chacao y Baruta, llamándolos egoístas, cuando tú haces lo imposible por buscar cómo dejar de hacer una cola. Sólo por decir uno.

Antes de ponernme más «predicoso», les dejo un comentario de Matt Groening, creador de los Simpsons: «Si no quieres un hijo como Bart, no seas un padre como Homero.»

Dayana sí se merece esa corona, pues amén de lo bellísima que es, trabajó duro para llegar a donde está. Si de verdad no estamos de acuerdo con el Presidente que tenemos, pues que trabajemos todos por tener un Presidente que sea el equivalente a Dayana en el futuro.

He ahí una cadena que me calarái con gusto…

My Life: OST

Este tiene que ser uno de mis memes favoritos en mucho tiempo. Lo hacen así: 1. Abran la biblioteca de tu reproductor de audio y video predilecto (iTunes, Winamp, Media Player, iPod, etc) 2. Aplican la modalidad Shuffle o Aleatorio 3. Presionan Play 4. Por cada pregunta, responden con la canción que se escuche 5. Cuando vayan a responder la siguiente pregunta, presionan el botón Next 6. No se caigan a cobas y pongan lo que es.

And here we go…

  • Créditos Iniciales: Lullaby – A Perfect Circle
  • Despertar: Was It A Dream – 30 Seconds To Mars
  • Primer día de clases: Transporte – Jorge Drexler
  • Al enamorarse: Superunknown – Soundgarden
  • Escena del beso: Take My Scars – Machine Head
  • Canción de pelea: People = Shit – Slipknot
  • Graduación: Laura (Take 2) – Charlie Parker
  • Mi Gran Ruptura: Breakdown – Daughtry
  • Shockeo mental: Take A Number – Stone Sour
  • Canción Para Manejar: (Don’t Fear) The Reaper – Blue Öyster Cult
  • Reconciliación: You Will Be A Hot Dancer – Incubus
  • Flashback: Cigarettes – King’s X
  • Boda: Treefingers – Radiohead
  • Nacimiento de mi Hij@: Just What I Needed – The Cars
  • Pagando deudas: Grow Old With Me – Postal Service
  • Momento del triunfo final: I Will (Los Angeles Version) – Radiohead
  • Escena de muerte: Roxanne – The Police
  • Escena del funeral: Paradise By The Dashboard Light – Meatloaf
  • Créditos finales: Who You ArePearl Jam

¡Esto fue demasiado extraño! Hay algunas que pegaban perfecto, pero imagínense el romance de darse un tierno beso al ritmo de Machine Head… o yo muriéndome mientras al fondo Sting canta «You don’t have to SELL YOUR BODY TO THE NIGHT…» ¡Eso estuvo genial!

(Bonus: si quieren escuchar todas estas canciones y otras que tengo en biblioteca, les recomiendo abran una cuenta en Nutsie y me busquen por mi nombre de usuario, Jaycer17, y busquen «My Life: OST». O búsquenme en Last.fm por el mismo nombre.) Esto va para… bueno, el que quiera hacerlo. ¡Anímense!

Twitter vs. Plurk, o cómo matar el ocio más efectivamente

Como la mensajería instantánea (Messenger, Gtalk, etc.) está ahorita de capa caída y todo el mundo y su gato tiene un blog, la siguiente gran moda para los que integramos esta maravilla que es la Web 2.0 es el micro-blogging. Es básicamente blogueo en miniatura: escribes o que quieras pero en muy poco espacio. Por supuesto que esto te da nuevas oportunidades de comunicarte con la gente, tanto propios como extraños.

El mejor y más exitoso de los servicios de micro-blogging que han salido es, sin duda alguna, Twitter. Lo que ha hecho este servicio tiene a todos los críticos, expertos, analistas y sus mismos fanáticos y detractores rascándose la cabeza con un enorme signo de interrogación sobre ellos. Ya he hablado brevemente antes de él, e incluso logré convencer a mi jefe que publicáramos un reportaje sobre él. De modo que simplemente les recordaré: Twitter es un servicio donde debes contestar (teóricamente) en menos de 140 caracteres la pregunta «¿Qué estás haciendo?». Listo. Eso es todo.

Pero el 29 de mayo pasado, una de las bases de dato de Twitter hizo kaput. Eso hizo que el servicio de mensajería instantánea de Twitter muriera santamente. La aparición de la «ballena de fallo» se hizo pan nuestro de cada día, pues el servicio no podía soportar la cantidad de mensajes que llegaban. De modo que ahora, sólo el servicio por la página era posible. En un momento, no se veían las respuetas individuales (las precedidas por @), no se podían buscar los históricos, y las aplicaciones externas se vieron enormemente limitadas.

Cada vez que había un bajón severo, los twitteros se iban a otros sistemas, buscando satisfacer la necesidad de comunicarse con otros. Primero se probó con Jaiku, una adquisición de Google que, hasta ahora, no ha surgido. Como se concentraron más en mensajes móviles, en lo que el sistema volvió sólo se quedaron los que usaban Jaiku desde antes. Luego, se probó con Pownce, que algunos describen como «Twitter con esteroides». Este tiene la ventaja que permitía compartir el envío de archivos como fotos y videos. Pero Pownce quedó más para empresas, y una vez más, cuando Twitter funcionó, oootra vez volvieron.

Pero fíjense cómo son las cosas: justo cuando cayó la base de datos en mayo, apenas una semana antes, apareció el que hasta ahora ha sido el competidor más duro del servicio del pajarito: Plurk.

Una primera ventaja que le veo a este nuevo microbloguero es que hay como un extraño sentido del humor en todo. Digo, nada más miren las caricaturas que lo pululan, la forma en que escriben los FAQ. Es evidente que no se toman demasiado en serio. Segundo, en vez de ordenar los mensajes en páginas, como Twitter, lo organizan como una línea de tiempo, con los mensajes (plurks) más nuevos apareciendo a la derecha, y uno se puede mover con un poco más de facilidad. Tercero, cada plurk, aunque sigue limitado a 140 mensajes, puede ser respondido individualmente. Entonces, hay cuatrocientas conversaciones ocurriendo simultáneamente y son más fáciles de seguir aquí que en Twitter. Y sí, también se pueden compartir archivos, como fotos y videos. Es, por decir lo menos, divertido de usar.

Ah, y tiene un sistema de chantaje (porque estemos claro, eso es) llamado «karma»: entre más plurkees, más sube tu karma. Y eso te da la posibilidad de personalizar tu perfil, cambiar los colores, y tener acceso a más emoticones en tus conversaciones. Ah sí; tiene emoticones al estilo MSN. ¿Qué les parece?

Síp, abrí una cuenta en Plurk. Síp, mi karma ya va por cuarenta y pico. Y hubo un día en que sencillamente no abrí Twitter. Por primera vez en los creo que seis meses que tengo cuenta ahí. Pero después, volví. Aún no he soltado la cuenta en Plurk ni creo que lo haga (si me quieren seguir: http://www.plurk.com/user/Jaycer17), pero ahora twitteo mucho más de lo que plurkeo. ¿Por qué volvemos?

En primer lugar, Plurk es muy divertido, pero yo hago mucho esta comparación: Twitter quiere ser mi amigo, pero Plurk quiere mi alma. Plurk exije atención, precisamente por su interfaz, en cambio Twitter puede ser ignorado un rato. Yo no puedo usar Plurk en el trabajo por más de quince minutos, antes de que vea que si no escapo, me abosrberá al punto del despido. Twitter, por su parte, se queda ahí tranquilito.

Y segundo, Twitter es atractivo precisamente por su simpleza. Google triunfó porque su página principal consistía en un logo, un cuadro de búsqueda, y texto. Listo. Twitter simplemente te pide que escribas lo que estás haciendo. ¿Quieres hablar con los demás sobre lo que ellos hacen? Bien. ¿No tienes la paciencia para calarte a la ballenita de marras mientras finalmente se deciden a arreglarlo para que funcione de verdad? Pues use Plurk, que hasta ahora no se ha caído ni tanto.

Pero Twitter ya tiene una bonita comunidad, donde ya puedo decir que he hecho amistades. Incluso se han descubierto usos para Twitter para periodistas en diversos blogs, como Read/Write/Web, MakeUseOf.com y otros.

En resumen, no me voy de Twitter. Me he instalado ahí, y es como una casa en Internet. Pero sí admito que le montaré cacho con Plurk más que de vez en cuando. Les invito a seguirme en http://www.twitter.com/Jaycer17.

Hello world! ¡Bienvenida!

Hace una hora que esperaba. Su comadre y yo chateábamos por Gtalk. Y algo muy divertido sucedió: a las 2:06 de la tarde, ambos celulares recibieron un mismo mensaje. Y sin darnos cuenta, ambos nos enviamos las mismas dos palabras:

«Ya nacioooooo!!!«

Sip. Realmente nos llegó un tiempo tarde, obviamente, pues nació a la 1:49, pero qué importa. Llegó esta nueva personita a mi vida por vía de un querido amigo que me dio el honor de nombrarme su padrino. Espero que Dios me de la sabiduría para ayudar a guiarla a ser una persona de bien, y que me ayude a educarla una buena cristiana.

Me aterra el hecho de tener esa responsabilidad, pero bueno, lo veré como preparación a mis propios hijos.

Así que… bienvenida al mundo, María Gabriela Torres Prato. Trataremos de que su estadía sea lo más placentera posible. 🙂

Es lo mínimo que se puede

Más de uno me comenta –incluso los que me felicitan– es que no hay nada que celebrar el Día del Periodista. El año pasado cerraron la señal pública de RCTV; este año aparece asesinado Javier García. Y si a ver vamos, desde hace un buen tiempo ejercer periodismo en Venezuela es casi como ejercerlo en Irak. En especial si, como yo, trabajas en un medio adverso al régimen de turno. Pero díganme algo, ¿cuándo ha sido fácil ejercer esta carrera?

Empecemos por lo más básico: en la mayoría de los casos, los periodistas tenemos un sueldo mediocre. Eso nos obliga a buscarnos varios trabajos. Hasta donde yo sé, acá en Venezuela el récord lo lleva Rafael Osío Cabrices, quien tiene una columna en la revista Todo En Domingo, ha escrito dos libros (sin incluir la recopilación de dicha columna), colabora con varias otras publicaciones (como El Librero), y en algún momento tuvo dos blogs. Todo por tratar de llevar un estilo de vida más o menos cómodo.

Luego está el hecho de que cómo nos ven algunas de las otras carreras en la universidad. Yo tuve que lidiar en más de una ocasión con la arrogancia de estudiantes de ingeniería que incluso llegaron a decir que la nuestra no es una carrera, es un curso largo. O que decían que uno sólo estudia comunicación para salir en televisión (algo que lamentablemente es cierto, pues me lo han dicho estudiantes de comunicación…)

Por último, llover sobre mojado: no es nada fácil ejercer una carrera donde el Presidente, la gente del Gobierno y los que los apoyan buscan cualquier excusa para lanzarnos alguna bolsa de bosta. Si no trabajas para Vea o VTV, entonces eres un tarifado, un enemigo de los pobres, un imperialista, un oligarca. Qué importa que muchos de esos periodistas trabajen hasta más duro que muchos de los que reciben limosnas; igualito los llaman «niños ricos». También hay ataques de fuentes que nos deberían más bien defender, pero esa es un área que no me conviene tocar.

No olvidemos algo que parece obvio: cuando es día bancario, los bancos están cerrados. Pero nosotros no podemos esperar que en un día no suceda nada, para que nosotros descansemos. Mírenme a mí, aquí estoy, trabajando.

Entonces, ¿qué rayos hay que celebrar hoy? Pues el hecho de ser periodistas, digo yo.

Uno no entra en esta carrera por volverse rico. Uno se mete porque cree que puede aportar a hacer el mundo mejor (¿no es por lo que lo hace cualquiera?). Porque eso de trabajar con ese tan escurridizo concepto como es «la verdad», es algo fascinante. Por mi parte, es trabajar con conocimiento, con información, con la posibilidad de fomentar la comunicación entre los semejantes. Para mí hay pocas cosas tan sabrosas que sentarme con alguien y sacarle alguito a esa cabeza, saborear un pedazo de esa vida, conocer una vida distinta a la mía.

Ser periodista, en el sentido idealista del asunto, es trabajar no por reconocimiento propio, sino por la gente que nos lee/oye/ve. Es ser los ojos de los que no ven y la voz de los que no hablan. Si no hubieran medios de ninguna especie, ¿cómo te enteras de lo que sucede? ¿Cómo tomas decisiones sobre tu vida sin información? ¿Cómo evitas los peligros?

Entonces sí, que nos feliciten hoy, Día del Periodista. Quizá no haya mucho que celebrar, pero sí que jode para conmemorar, y absolutamente nada que olvidar. Felicítennos, que eso es lo único que nos queda y lo mínimo que pueden hacer, jejejeje.

Mi primer CD

Sé que ustedes no son idiotas y no se habrán creído que en efecto grabé un CD. Pero está divertido este meme para crear una carátula de disco ficticia usando el azar de Internet. El original lo conseguí en el blog de Epifanie. He aquí las instrucciones:

1.- El título del artículo que consigas en este enlace será el nombre de tu banda.
2.- Las últimas cuatro palabras de la última cita que consigas
en este enlace será el nombre del disco.
3.- La tercera foto que aparezca
en este enlace será (oh sorpresa) la carátula en sí del disco.

Cierto, esto requiere un mínimo conocimiento de manipulación de fotos, pero para un momentico de ocio está bien. El resultado es este:


Sí, lo sé. Horrible. Pero ey, soy periodista no diseñador. Y lo hice solo.

Nadie entrega mejor… CUANDO LES DA LA @#$%& GANA

Es triste — triste— cuando una de mis compañías favoritas comienza a decaer lenta pero seguramente, aunque para ser absolutamente justos, es una sola tienda. Por eso, atención Caracas: hay una tienda de Domino’s Pizza que está PATÉTICA.

Hoy fue el único día del mes que pude tomarme libre. Mis días libres los dedico no tanto a descansar, sino a hacer diligencia. Por consiguiente, hay que medir el tiempo con cuidado. Mala idea en este país, donde muchas veces hay que depender de las personas menos confiables. Bien. Respiro profundo. Implicaba uno de los viajes llevar a mi novia en su carro a su universidad para que pagara el semestre.

Llegué a las 11:30, pero ella tenía hambre, entonces decidimos mejor ir a la tarde después de almorzar. Eso debía ser a las 2. Ergo, para ganar tiempo, a las 12:35 pedimos la pizza. A Domino’s de La California. Mi primera señal de alarma debió ser que cuando le dije a la muy ladillada operadora que iba a pagar con tarjeta, la señorita hizo una expresión de preocupación. Aunque en realidad debió ser hace mucho tiempo, cuando me hicieron la gracia de traerme la pizza veinte minutos tarde «porque sólo tenemos un motorizado». Eso fue hace un año, más o menos, y otra vez hace cuatro meses. Un rayo no cae dos veces en el mismo lugar; mucho menos tres, ¿verdad?

Nos sentamos a esperar. Ya no llovía como en la mañana; hacía un sol hermoso. En ningún momento me dijeron que la traerían en más de 35 minutos. Esperamos. 1:10. Ya se pasaron un poquito de la hora. Vamos a darles cinco minutos más. Pasaron diez minutos. Nada que llega. Llamo.

«Gracias por llamar y preferir a Domino´s Pizza La California. Arma tu equipo, y disfruta de la Eurocopa con Domino’s. Compra tres y paga dos. Así todos ganamos. Les habla (¿Yusleidy?), ¡en qué lo puedo ayudar?»

Esto dicho con todo el entusiasmo de una vaca preñada y con reumatismo. Lamento la vida que tiene que llevar. ¿Cuántas veces al día tendrá que repetir esa vaina? Pero ahora no quiero compadecerla. Quiero mi pizza.

«Señorita, buenas, yo pedí una pizza hace un poco más de media hora», digo. «¿Podría averiguar qué pasó?» Me pide mis datos. Se los doy. Verifica mi pedido. «Señor, ya su pedido salió. Debe llegar en breve.»

«¿Pero por qué se está tardando?»

«Ay señor, es que sólo tenemos un motorizado.» What? ¡Pero si ya eso lo esuché yo hace un año! Tal cual se lo hago saber. Y la niña hizo lo peor que puede hacer alguien que atiende un cliente: dijo la verdad. «Ay señor, disculpe, es que los jueves y los viernes nos faltan los demás, y sólo viene uno…»

Mi silencio habló volúmenes.

Cuelgo, y esperamos. Una y veinte. Una y media. Una y cuarenta. UNA Y CUARENTA Y CINCO. Una fiera hambrienta los vuelve a llamar. Juré que si me volvía a cantar la retahila iba a llegarme hasta allá y hacerle tragar servilletas. Por suerte, ni me atendió ella, ni soltó toda su retahila. Fue un sencillo «Gracias por llamar a Domino’s Pizza…»

«Señorita, buenas tardes. Yo pedí una pizza hace UNA HORA Y MEDIA. ¡UNA HORA Y MEDIA! Yo sé que sólo tiene un motorizado, pero no tengo la culpa que todos los demás sean UNA CUERDA DE IRRESPONSABLES que les va a hacer quebrar el negocio. Yo exijo que mi pizza esté aquí en CINCO MINUTOS, que de paso ustedes SABEN que no voy a pagar para nada. ¡Dónde está mi pizza!» Una de las pocas cosas que agradecí de mi época en DHL: aprendí a ser un cliente odioso.

Después del esperado silencio incómodo, la mujer oootra vez me pide mis datos. Se disculpa de una forma «sincera», y me pide que cuando llegue el motorizado la llame. Eso sucedió no cinco minutos después, sino quince. Dos horas después, mi novia y yo finalmente comimos de mal humor una pizza tibia pero gratis. Sólo hice la mitad de mis diligencias. Y juré que sería la última vez que esto me pasaría.

De modo que, señores de Caracas: si ustedes quieren comer pizza desde su oficina, la cual queda en el este de la ciudad, pidan en Papa John’s. Son igual de buenas, y en todo este tiempo no he tenido una queja. Domino’s sigue siendo mi preferida, pero nunca más vuelvo a pedir entrega de la tienda de La California. No digo esto para que quiebren, sino para que se ponga las pilas y solucione sus problemas. Si puede vaya y cómprela. O como ya dije, pida a Papa John’s.

PERO NO PIDA PIZZA AL DOMINO’S DE LA CALIFORNIA.

Unidos por la amistad


Consideren lo malo que puede llegar a ser Internet. Tiempo perdido. Pornografía infantil. Asesinos o violadores. Hombres fingiendo ser mujeres. Pero ciertamente, la posibilidad de hacer amigos en la red lo compensa todo, o casi todo.

En los cuatro años que he estado metido en esto de la Web 2.0, en particular desde que estoy en Twitter, he hecho amistades con personas a las que sólo he visto en foto, o sólo he escuchado la voz. No sé si es gente con la que cuento en las buenas y las malas (aunque creo que sí), pero ciertamente ha sido gente que me ha escuchado en mis momentos más bajos. Eso va en especial para quien me mandó este regalo: la «maracucha de oro» Kikyta. Vaya este detallito a ella y alas otras personas que considero amistades mías, tanto por la red, como en la vida misma, donde incluyo a mis queridísimos compadres y a un enano que, aunque mucho me desesperara, sí que es amigo.

Jorge Torres

La Mae Nairoby

David Ludovic

My Musical Partner

Hay muchos más, y seguro más de uno me reclamará que no está en la lista, pero a ver, ¿igual no saben que el cariño es el mismo?

Tremendo susto

La llamada del viernes fue para despertar de una u otra manera. Mi madre me llamó al celular y me dijo con voz entrecortada que mi papá y ella estaban yendo al urólogo, pues mi padre había orinado sangre. Imaginen mi reacción.

Hace cuatro años, a mi papá le detectaron un pequeño nódulo de células cancerígenas en la próstata. Era minúsculo, más pequeño que un grano de arroz, y estaba encapsulado, pero era cáncer. Se decidió atacarlo con radiaciones y medicamentos especiales. Un año después, el primer examen salió. Cero cáncer. Sin embargo, cada vez que toca esa nueva revisión los nervios vuelven, sin importar cuánta dieta, falta de estrés o rezos a Dios se hagan. Siempre tememos lo peor.

El último examen fue hace menos de dos semanas. Cero cáncer. Pero este nuevo susto nos confirma que esas radiaciones echaron mucha vaina. Llegamos a La Floresta. Finalmente, el diagnóstico es que está bloqueado. Mañana lo operan para ensanchar la uretra y no tener un susto parecido. Gracias a Dios por las «pequeñas» cosas.

Pero esto me puso a pensar en mí. Claro, mi padre tiene varios kilómetros que recorrer antes que finalmente se apague su santa luz, pero ese día va a llegar. Y en este momento, nosotros no somos nada sin el viejo. No dependo de él ni remotamente cerca que hace menos de cinco años, pero ciertamente no estoy viviendo listo para irme de la casa en cualquier momento. De hecho, en lasociedad americana yo sería considerado una burla. Gracias a Dios por nuestra sociedad basada en la familia. Pero, ¿no es hora ya de que en, digamos, un año pueda cuidarme solo? ¿Pelar bola como un adulto y empezar mi propia familia? Creo que Juan tiene algo que pensar pronto. Mientras tanto, gracias a Dios que estás bien, viejo. Dios te bendiga.

¡Ucabista juventud!

Una de las pocas cosas buenas que se le puede atribuir a la brutal dictadura de Marcos Pérez Jiménez fue la aprobación de una nueva ley de educación, que eliminó la prohibición de universidades católicas en el país que estaba en vigencia desde el tercer gobierno de Antonio Guzmán Blanco (1886-1888). Eso permitió que el 24 de octubre de 1953 se fundara la Universidad Católica de Venezuela, que se llamaría así hasta el 7 de julio de 1954, cuando se cambió el nombre a Universidad Católica Andrés Bello.

Hoy, cuando se cumplen 50 años de la primera promoción de graduados de la universidad que me enorgullece llamar mi alma mater, me nació sentarme y analizar qué significó En ese entonces, se graduaron 75 profesionales en tres carreras (Farmacia, Ingeniería Industrial y Derecho); este año, entre diplomados y estudiantes de pre- y posgrado, nos graduamos casi 4.000 de 9 escuelas distintas. Y el universo de estudiantes es menos del 1% de la población estudiantil de Venezuela (en este momento en los cuatro núcleos –Caracas, Los Teques, Guayana y Coro– hay 20.000 estudiantes), pero quisiera que consideraran los alumnos más distinguidos (de una u otra forma) que se han graduado allí o están en proceso de hacerlo:

  • El maestro José Antonio Abreu, graduado en Economía, creador del Sistema Nacional de Orquestas
  • Robert Serra, en Derecho, dirigente estudiantil oficialista.
  • Freddy Guevara, en Comunicación Social, dirigente estudiantil de oposición.
  • José Gregorio Vielma Mora, posgrado en Gerencia del Sector Público en Relaciones Laborales, antiguo Superintendente del SENIAT.
  • Pedro Carmona Estanga, en Economía, antiguo presidente de Fedecámaras y presidente de facto durante los acontecimientos del 11 de abril de 2002
  • Yon Goicoechea, en Derecho, dirigente estudiantil de oposición.
  • César Miguel Rondón, en Comunicación Social, locutor y escritor.
  • Edgar Ramírez, en Comunicación Social, actor.
  • Julio Borges, en Derecho, dirigente político del partido Primero Justicia.
  • Luis Benshimol, en Administración, director de la Bolsa de Valores de Caracas

Además, algunos de sus profesores han sido la periodista Marta Colomina, el diputado Carlos Escarrá, el ex vicepresidente Jorge Rodríguez, y el locutor y productor de radio Juan Ernesto Paéz-Pumar (a quien llamo orgulloso padrino de mi promoción y amigo). De modo que nos hemos basado más en calidad que en cantidad (sin desmerecer para nada las otras universidades, ojo. Bueno, quizá una, pero le daré el beneficio de la duda y el anonimato.)

Haberme graduado en Comunicación en la UCAB fue un sueño de toda la vida mía; sólo lamento haberme tardado tanto en realizarlo. Ahora que lo logré, me enorgullece poder defender con conocimiento de causa muchos de los ataques que se le lanza hoy en día, acusándola de elitista, excluyente, desentendida de la realidad nacional y «nido de oposicionismo».

Sí, las mensualidades son exhorbitantes en algunos casos (yo terminé pagando casi tres millones de bolívares semestrales). Pero tienen un activo servicio de becas y ayudas económicas que ha permitido a más de 10.000 personas y actuales profesionales graduarse y ejercer. De hecho, mucha gente que se graduó conmigo no hubiera podido hacerlo sin esa ayuda económica. Dios, quisiera yo haber sido una de ellas, pero agradezco tanto a mi padre sus sacrificios para pagarme la carrera.

También admito que muchos de los que estudian en la universidad son estudiantes de clase media y media alta, pendientes de la rumba y eso, pero hay muchísimos otros que no están allí nada más por volverse millonarios. Están ahí porque les gusta la carrera y quieren hacer una diferencia en nuestra sociedad. Sobre todo lo digo por algunos que estudiaron conmigo, que no están precisamente nadando en dinero. De todos modos la UCAB siempre ha tenido programas de voluntariado para atender las zonas más pobres de la ciudad, una de las cuales, Antínamo, que tenemos como permanente recordatorio en todo el frente de la sede en Caracas. Además, con la Ley de Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior (que pueden descargar aquí si quieren), habrán más chamos concientes de las necesidades de las clases pobres de Venezuela. Nada malo con eso.

Cincuenta años después, en una Venezuela que tiene enfrentada a la gente cada vez más por cuestiones de política, me pongo a pensar en esos 75 jóvenes que se graduaron en un año en que nació la democracia en Venezuela, llenos de nuevos sueños y esperanzas que sus padres ni habían soñado. Esto es por ustedes, ucabistas como yo, que espero que entre todos sigamos dando nuestro granito de arena para lograr un país que queremos. Que seamos más como el maestro Abreu, que no ha hecho sino poner a nuestro país en alto. Que siempre nos enorgullezcamos de haber salido de la Univerwsidad Católica Andrés Bello.