Un poquito de esperanza

En 2006, Chávez derrotó a Manuel Rosales en proporción 60-40. Muy parecido a lo que resultó este domingo pasado. En ese entonces, la depresión era grande. Una amiga a quien le agradezco infinitamente este gesto me pasó este escrito de un amigo suyo reflexionando sobre esa derrota. Creo que aplica bien ahora también. Quisiera compartir ese análisis ahora con todos ustedes. Adapto las cifras a lo de ayer, y le pasé algo de edición por cuestiones de tamaño y realidad, pero de resto, aquí está todo igualmente. No sé si sirva de consuelo para ustedes, pero que sea esto mi pequeña contribución para recordar que nunca —NUNCA— debe dejar de trabajarse por un futuro mejor, no importa las adversidades.

Mis Queridos:

Anoche el Pueblo habló. La Venezuela que estableció la mayoría de votos ayer Domingo es la Venezuela que tenemos, la que en cierta forma heredamos. Ya es hora de aceptarlo. Es nuestra realidad. Sin duda cada Pueblo tiene el Gobernante que se merece. Quizás lo que más nos molesta es que hay dos países y lamentablemente Chávez quiere uno solo. 54% de los venezolanos se merecen a Chávez.

Eso tiene una explicación. 54% de los venezolanos son Tradicionales y 46% son Modernos. Esta segmentación está claramente tipificada en el libro Detrás de la Pobreza de Luis Pedro España y otros excelentes autores. Les recomiendo de corazón que compren y lean este libro. Creo que es la mejor forma de entender la Venezuela de hoy y de los próximos años. Es una obra maestra.

Los Tradicionales en general se resisten a la modernidad y consideran que no tienen control sobre su realidad y su destino. Piensan que las oportunidades llegan y no se buscan, dependen de la suerte y del azar. También sienten que para lograr algo se necesita la ayuda de alguien. Tienen muy poca educación formal, la mayoría no han terminado bachillerato. Para ellos al tutoría del Estado es fundamental para cambiar su situación. Para ellos Chávez es el Estado y lo ven como a un padre que impone disciplina con autoritarismo.

Según el estudio Detrás de la Pobreza, ellos son el 60%. Los Modernos reconocen que hay un control personal sobre su destino y su futuro. Son confiados en si mismos y en los demás como individuos. Confían parcialmente en las Instituciones y eso los hace desarraigados, con una orientación claramente individualista. El Modernismo es consecuencia de un proceso de crianza en familia, socialización y educación. El modernismo se afianza en la interacción del individuo con ambientes colectivos como el laboral y el público. Los Modernos aprenden a competir y aceptan sus consecuencias. Han aprendido a ganar y a perder. Según el estudio Detrás de la Pobreza somos el 40%.

Para nosotros los Modernos es muy difícil aceptar lo que pasó anoche. Por eso los invito a entender que Chávez gobierna para los Tradicionales y desprecia a los Modernos. Todo lo hace para los Tradicionales. Sin embargo, esos mismos tradicionales rechazan a Cuba y al Comunismo en un 90%.

Pienso que Chávez atrae a los Tradicionales despreciando a los Modernos y por eso nos ataca constantemente. A los Modernos no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer y mucho menos viniendo del Estado. Eso nos molesta y nos hace reaccionar emotivamente en vez de racionalmente. Chávez mantiene a los Modernos a raya atemorizándolos con conceptos como comunismo, adoctrinamiento, guerra, violencia, restricción de libertades etc. Y a los Modernos nos encanta comer casquillo con esos conceptos porque los rechazamos profundamente. Eso nos hace reaccionar exagerada y emotivamente. Ese es el poder que Chávez tiene sobre nosotros y lo usa a diario. No aprendemos… Nos tiene aterrorizados sicológicamente. Eso nos hace erráticos e irracionales.

Les propongo que seamos más racionales y menos emotivos para enfrentar lo que viene. Por más que Chávez quiera que haya un sólo País los Modernos seguirán existiendo y serán la clase Productiva de Venezuela. Ese es nuestro poder: el trabajo, la empresa, la familia, la educación. Una vez que Chávez les de a probar a los Tradicionales alguno de estos ingredientes, se volverán Modernos y dejarán de apoyarlo.

Personalmente creo que no vamos al comunismo, que no van a adoctrinar a nuestros hijos, que no nos quitarán la propiedad privada ni la libertad de expresión. Sin duda habrán ataques quirúrgicos a ciertos grupos empresariales y políticos porque son inconvenientes para el régimen. Pero aparte de eso pienso que viene más de lo mismo…. ¡Pura paja, ineficiencia, incapacidad, corruptela, incoherencia y estupidez!

¡El gran problema de Chávez es que tiene un gran rancho en la cabeza! Es un hombre brillante, pero lamentablemente es mediocre y acomplejado. Esa es su gran debilidad. Puro sudor y Peo como dicen los gochos. Un fenómeno electoral y político que no sabe gobernar ni gerenciar. Esa es su desgracia. ¡De los tradicionales es el más Tradicional de todos! Por eso se rodea de tanta mediocridad e incompetencia. ¡El Modernismo lo aterra!

Eso sí, ahora más que nunca tenemos que hacer Responsabilidad Social para ayudar de muchas más formas a los Tradicionales, para inyectarles Modernidad. No descuidemos eso… Se lo debemos a Venezuela.

Aceptemos nuestra realidad, seamos ahora más racionales y no aceptemos más distracciones de Chávez… ¡El no las merece!

Seamos ahora la mayor de las minorías. La del trabajo silente pero muy efectivo. La del bajo perfil pero de alto calibre. Vamos a defender nuestros territorios y espacios y vamos a crear nuevos. Vamos a evangelizar la Modernidad para transformar a Venezuela.

Sé que estamos tristes, pero la vida debe seguir. Ahora estemos con nuestra familia, y trabajemos por nuestro país. (Este pedacito es de Juan Carlo.)

Carpe Diem

César

Einstein tenía razón

Albert Einstein dijo unas cuantas perlas en su vida, para demostrar que era la mente más brillante del siglo XX. Bien, el martes tuve pruebas de que una de sus máximas era oh tan cierta, Señor… Y no, no me refiero a E=mc². Me refiero a esta:

“Hay dos cosas infinitas en esta mundo: el Universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro sobre el Universo”.

Querámoslo o no, la burocracia existe en el mundo por una razón, pues ayuda a mantener el orden de una forma u otra. Pero por amor a Cristo, eso no da excusa para agarrar el sentido común y golpearlo hasta matarlo.

Mi padre tenía su carro en el taller y tenía que llegar a la Universidad Metropolitana para corregir unos exámenes (mi padre es profesor de la escuela de Ingeniería de dicha casa de estudios). De modo que me toca llevarlo, con gusto. Para los que no lo sepan, yo vivo en la zona sureste de la ciudad, y la Unimet queda en el este, de modo que ya sin cola es un trayecto de más o menos media hora, quizá un poco menos, sin cola. Esto era a las 7:30 de la mañana, hora pico. Cuando llegamos a la universidad, eran las 8:20.

Hay una redoma por la cual me debo devolver para dejar a mi viejo. Y cuando me dispongo a hacerlo —está por la vía que usamos para llegar allá— un vigilante nos detiene y dice, en ese extraño español que usan los vigilantes venezolanos, que si queremos pasar “tiene que mojtrarme el calnecito”. Bien, mi papá lo muestra, no big deal. Lo dejo, y procedo a devolverme por donde entré. Y para mi gran sorpresa, el otro vigilante me dice que no puedo salir por ahí. Que me tengo que devolver por la muy empinada subida para salir por la OTRA salida.”Ej que eta salía ya no está cobrando a esta hora, señó, tiene que salí po la otra”, me dice. “’¡Pero si no estuve ni cinco minutos, no tengo que pagarte!”, le clamo desesperado. “Lo siento señó, se tiene que devolv{e, me discurpa”, dice. Me sigue diciendo alguna estupidez, pero mi irritación no me permite escucharlo. Me devuelvo, con mucho esfuerzo (¿han tratado de retroceder en una subida en un sincrónico?), atravieso la universidad de marras, salgo por la otra taquilla, y procedo a calarme un recorrido de treinta segundos en diez minutos por la cola para agarrar la vía que me interesa.

Llego a Plaza las Américas, un centro comercial al sureste de la ciudad (sí, está como a quince minutos de mi casa, sin cola. Pero tengan en cuenta, “sin cola” aplica sólo después de las 9:30 de la noche en la semana y los domingos en la mañana. Es decir, utopía). Tengo un par de diligencias que hacer en el correo y en un par de bancos. Plaza es un centro comercial único pues está dividido en dos partes: una vieja que ha estado casi sin cambiar desde los ’70, y una nueva construida en el estacionamiento de la vieja a mediados/finales de los ’90. Son las 9:45 am.

Entro al estacionamiento de la zona nueva, tercer nivel. Mis objetivos están en la zona vieja, planta baja. Paro el carro, al lado de la puerta. Cosa rarísima, ¡qué bueno! Claro, el hecho que la puerta a acceso al centro comercial esté cerrada, pues… Le pregunto a un tipo que anda por ahí parado que qué pasó, y me dijo que abrían a las 10. Pana, ¿y tienen que cerrarlo desde el estacionamiento también? Lo cumbre: mi vejiga comienza a pedirme atención.

Bueno tampoco hay rollo. Hay baños en la zona vieja, cuál es el r—

Coño, los están remodelando. SHEEEEET…

Haciendo el clásico baile del que está urgido, voy a donde están los vigilantes. Que tienen acordonada el área a la parte nueva, por cierto. Claro, si el centro comercial no abre a las 10, ¿para qué van a estar deambulando por ahí? Le pregunto al señor vigilante, ya que los baños en la zona vieja están cerrados por remodelación, y estos están cerrados por ahora, si pudiera decirme dónde hay otros baños en el gran centro comercial.

“Lo siento amigo, el único que funciona es el que está en el restaurant allá abajo”, me dice. (Sí, este hablaba el español “normal”.) Ah claro: iré al restaurant, no compraré nada, pero usaré el baño. El sueño de todo ciudadano. Sea pendejo, me aguanto como un hombre. Me voy a pagar el correo.

Pago. Son las diez. Ya no puedo pensar en otra cosa:

aycoñomememeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeoaycoñomemeo… aaaaaaaaah….

Bien, superada la emergencia, voy al banco. Quiero averiguar en cuánto me quedarían las cuotas si aplico un préstamo por política habitacional. Ey, tengo 37 años, no quiero vivir con los viejos toda la vida. Bien, espero mi turno.

“Buenos días señor”, le digo al ejecutivo con cara de obstinado. Sí, ya a las diez y pico de la mañana. “Quisiera averiguar requisitos para aplicar la ley de política habitacional”.

“Lo siento amigo”, me dice. Y ya con eso, pierdo mi fe en la humanidad. “Esos datos sólo se están dando en la sede principal”.

Este… ¿cómo?

“Perdón, pero, todavía para consignar los documentos, pero… ¿nada más para pedir la información tengo que ir a la sede principal (que queda en el centro de la ciudad)?”

“Sí señor”.

Respiro profundo. Coño de su madre. Respiro profundo otra vez. Este tipo no tiene la culpa. Respiro profundo una vez más. Y hablo. “¿No hay nada que me pueda decir ahora?”

Me dio la información generalizada —se da hasta un 70% del precio del inmueble, 30 años para pagar, esas cosas—, y me dijo que estaban revisando esa información, y que era por eso que no se daba la información en las sedes. Bue, ni modo.

Pana, es en estos casos en que yo me tengo que preguntar: ¿la burocracia se hizo para facilitarle la vida al público, o a los que trabajan en estos sitios? Mano, en efecto, a veces pareciera que la estupidez humana no tuviera límites.

¿Qué pasa por tu cabeza cuando sales a beber?

Yo no soy un tipo misógino. Muy al contrario, creo que las mujeres son el mejor regalo de Dios a la humanidad. Y estoy claro que todas las 18.547.541.231.874.212 cosas que los hombres no entendemos de ellas, o bien están ahí para que nunca perdamos por la fascinación que sentimos hacia ella, o gracias a Dios que nunca nos faltarán motivos para meternos con ellas en sana paz. De hecho, miren estos anuncios que se colocaron en el baño de los hombres en un bar de Londres (creo), y díganme si no son divertidísimos. 🙂






Violencia es mala, de donde quiera que venga

Obviamente mi posición es muy particular al respecto de lo que voy a escribir, pues amo a los perros. Dicho eso, debo aclarar que la raza Pitbull es la única que no me convence. Bueno, eso es mentira: no me gusta. No me parece uno de esos perros «tan feos que son lindos», tipo un bulldog, por ejemplo. Son simplemente feos. Y no creo que ha pasado suficiente tiempo para que su agresividad sea controlada. Digo, estos son animales criados originalmente para pelear con toros que pesaban treinta veces lo que ellos — y muchas veces ganaban.


Sin embargo, esta noticia me ha conmovido por todas las víctimas. El 31 de diciembre, un señor que trabajaba de vigilante en un taller llegó a su casa en Santa Lucía (una zona de clase media baja en los Valles del Tuy, a unos minutos de Caracas) para cenar, pero se dio cuenta que había dejado su llave. Dio la vuelta para entrar al patio de su casa, que está separada por la casa de su vecina por unos alambres, para llamar a su esposa que le abriera. El alambre no era suficiente para que las dos perras pitbull de la vecina se quedaran donde estaban.

Como ya estaba oscuro, las perras identificaron al pobre anciano como un intruso, y actuaron acorde. Arremetieron contra el hombre, mordiéndolo en brazos y cabeza. Los vecinos acudieron y trataron de separar a los animales de él, pero sólo cuando les lanzaron aceite caliente fue que dejaron al anciano en paz. Corrieron a llevarlo al hospital de Ocumare, a unos minutos de ahí. No habían médicos, les dijeron. Corrieron al Domingo Luciani en El Llanito (a media hora), pero estos lo mandaron al Pérez Carreño en Petare (a quince minutos de ahí) por la misma razón. En el Pérez Carreño le dijeron lo mismo, y los mandaron de vuelta al Domingo Luciani. Dos horas habían pasado desde el ataque; el pobre anciano murió desangrado.

Ayer fue el corolario: los vecinos fueron a casa de la dueña de los perros y le dijeron: o matamos a los perros o la matamos a usted. Los perros habían sido un regalo de su nieto, para que le hicieran compañía y la defendieran, y las tenía desde cachorras. Pero obviamente apreciaba la vida más. Dejó que dos hombres entraran armados de machetes y mataran a los pitbull. Luego el nieto vino, recogió los cadáveres, los metió en una bolsa de basura, y los arrojó al río Guaire (río que atraviesa Caracas). Parece que le regaló dos Cacri (callejero criollo) a la abuela para reemplazar los dos perros.

¿De quién es la culpa aquí? La telenovela de los hospitales está más allá, si además lo unen a esta historia de la Maternidad Concepción Palacios. Estamos de acuerdo, los pitbull –y casi cualquier perro grande, pero ellos en particular– son un peligro potencial. La señora debía tratar de amarrarlos, o debía haber una mejor separación de los patios. Claro, era una pobre señora que lo único que sabía era que eran sus amigas y compañeras. Claro, ella ya era una «viuda»: su concubino había fallecido cuando ella vivía en La Bandera (zona suroeste de Caracas) de muerte natural. Su vecina enviudó tanto por el ataque de las dos perras como por la negligencia de los hospitales.

Supongan esto: si yo estoy manejando en un carro, sin estar borracho ni nada, pero olvido mis lentes. Es de noche. No veo bien. Choco y mato a alguien. ¿Es culpa del carro? No. Es culpa mía. Si me queman el carro, no van a devolverle la vida a la persona que maté. Yo tengo que ir preso, o ser multado, o algo. 

Quiero dejar algo perfectamente claro. Una vida humana se perdió. De la manera más cruel, insensible y dolorosa del mundo. Pero tampoco se resolvió nada matando a los perros. Lo que se debió hacer era que la policía se los llevara. Regalarlos a alguien que sí los cuidara. Lo que fuera. La doña debió ser multada también. Lo que sea. ¿Qué ganaron con matar a los perros?

Creo que lo que más critico es que tenemos tres tendencias muy básicas que somos incapaces de controlar. Una, creemos que los perros son tan inteligentes que toman decisiones propias, cuando en realidad se guían máspor instinto que por otra cosa. Si me acerco a un perro que estaba plácidamente echado y de la nada me ataca, la culpa es mía más que del perro, pues no supe ver las señales que me pudo haber mandado (un gruñido o algo).

Dos, no hemos aprendido lo que alguien muy querido por gran parte de la población mundial: no debemos tomar un ojo por un ojo. La venganza es algo que está muy presente en nuestros corazones, creemos que debe haber equilibrio entre todo sin importar que haya una interminable espiral de violencia. ¿Y cuándo coño nos detenemos? ¿Cuando todos estemos muertos?

Tercero, y quizá caiga en una contradicción aquí, ¿quién piensa en la dueña de los perros? Era una pobre vieja que pagó cara su ignorancia de cómo cuidar un animal. Una señora así nunca debió tener unos animales tan impredecibles. Menos dejarlos sueltos. Pero las perras eran sus compañeras. Si ustedes descubren que sus hijos mataraon a un vecino sin querer, ¿cómo reaccionan? Cierto, acabo de decir que no debemos ver a los perros como animales tan inteligentes que pueden tomar decisiones propias. Pero cualquiera que haya tenido un perro lo verá como parte de la familia igualmente. Jamás digo que es lo mismo la vida de un perro que la vida de un ser humano, pero piensen que ahora esa señora se quedó sola, odiada en su vecindario y sin sus mascotas, por más que ahora tenga dos perros nuevos. ¿Quién la va a llorar, cuando un día amanezca muerta en su casa?

¿Demasiado drama? Quizá. Tal vez lo lógico es que se diga que nada justifica la muerte de otro ser humano. Pero creo que el caso es un espejo del estado en que está nuetsra sociedad, y francamente es un cuadro que más que entristecerme, me asusta. Espero que jamás nos toque a nosotros. Que descanse en paz, Marcelino Castellanos, el pobre anciano. Que la señora Teófila Castro encuentre la paz en esta tragedia. En especial, que la señora Castellanos pueda supèrar el horror que le sucedió a su esposo.

Carta de este bloguero al Niño Jesús


Con aquello de que todo es ahora digital, espero que tu Papá te preste la computadora para leer lo que te pido. (Pero si no, ¿me vas a decir que no lo vas a poder leer? ¡Sí Luis, digo, Jesús!)

Me has llenado de bendiciones este año, repitiendo muchos de los regalos de años anteriores (mi familia, la novia), pero sabes, uno es inconforme. Así que voy a hacer un esfuerzo SUPREMO por pedir poquito para mí, bastante para los demás.
Quiero que dejemos de ser un poco menos egoístas, un poco más conscientes de los demás.

Quiero que pensemos más en el beneficio de todos más y no tanto únicamente en el beneficio propio.
Quiero que la mitad de lo que los niños del mundo piden en regalos se le conceda en el doble a los niños más pobres de mi país.
Quiero que el amor que un niño demuestra a su madre se contagie en partes iguales a todos los venezolanos.

Quiero un perrito para cada familia que tenga un poco de tristeza.

Quiero un pajarito en la ventana de cada niña que se despierta soñando con el día.
Quiero otro pajarito para la ventana de cada viejo que no quiere levantarse más.
Quiero una flor para cada mujer engañada.
Quiero un corazón para cada hombre engañado.

Quiero una sonrisa en el rostro de todos los padres orgullosos.

Quiero una conciencia en cada político deshonesto.

Quiero un aplauso para cada político honesto.

Quiero más cines que buhoneros…

Quiero más buhoneros que ladrones.

Quiero menos angustias para mi familia.

Quiero más familia para mí.

Quiero desearles a todos los presentes, la más feliz y próspera de las Navidades, que todos los que puedo continuar llamando amigos consigan todo lo que se proponen para el año entrante.

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

Yes we could

A lo mejor muchos de los que leen este blog no saben quién era Rosa Parks. El 1º de diciembre de 1955, sin saberlo, ella hizo historia. Con 42 años, ella simplemente estaba defendiendo su dignidad como persona. La ley en Estados Unidos –en especial en Montgomery, Alabama– exigía que las personas de color se sentaran en la parte de atrás de los autobuses; de hecho tenían que cederlo a los blancos. Ese día, Rosa Parks se rehusó a levantarse de su asiento para ceder su puesto. Y por eso fue encarcelada.


Dos días después, el entonces desconocido reverendo Martin Luther King, Jr., llamó a un boicot a toda la línea de autobu
ses de la ciudad de Montgomery. Y los negros eran sus principales usuarios. Poco tiempo después, la línea de transporte cambió la regla de segregación, y después de eso, la Corte Suprema indicó que la segregación iba en contra de la Constitución. Así empezó el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, de los que fueron víctima el mismo King y Malcolm X, por el que Muhammad Ali fue destituido de su título. Aún muchos años después, en 1992, las tensiones raciales hicieron estragos en Los Angeles en reacción al fallo en contra de los policías que agredieron abiertamente a un conductor negro. 

Todo eso, como estoy seguro piensan o dicen analistas más conocedores que yo, alcanzó el hito más importante en la historia ayer a las 11 de la noche, cuando CNN proyectó que Barack Hussein Obama, hijo de una antropóloga blanca y un jornalero de Kenia, fue electo el 44º presidente de los Estados Unidos, un país donde casi el 80% de los votos son blancos –un país donde hace menos de 50 años, los negros ni siquiera podían votar.

Lo que signifique para el mundo, esos más conocedores podrán decirlo después. Quiero tratar de ver lo que pueda significar para nosotros, los latinos y en especial los venezolanos. En primer lugar, Obama está recibiendo un Estados Unidos casi hundido en el desastre. Tiene que tratar de que la economía, que ha visto bancos sólidos como una roca caerse como casas de naipes en medio del Cordonazo de San Francisco. Tiene que lidiar con la gente de clase media que ha tenido que dormir en sus carros porque perdió su casa, con la gente que no se mueve de su casa porque no puede pagar la gasolina. El mundo que espere.

Segundo, no creo que América Latina repentinamente se convierta en una gran prioridad para Estados Unidos. De hecho, consideren que Obama ha dicho que quiere renegociar el Tratado de Libre Comercio con México, se opone a dicho tratado con Colombia (con Colombia, ¿ok?), no se ha pronunciado a favor de levantar el embargo a Cuba (aunque sí a minimizar las restricciones) y quiere reforzar el Plan Mérida, que es el combate al narcotráfico en la frontera mexicana. Estemos claros: primero tiene que resolver su peo en Irak, su bronca con Afganistán y sus tensiones con Irán. Después atenderá a la gente de este continente.

Tercero, y esto es donde realmente Venezuela queda involucrada, Obama ha dicho que buscará reducir la dependencia de Estados Unidos en recursos energéticos extranjeros. Léase, petróleo extranjero. No entiendo bien cómo lo piensa hacer, pero eso significa que los días de que «el Imperio» sea el primer comprador de petróleo venezolano. No digo que los reales vayan a dejar de venir (estemos claros, con los precios en que está ahora el barril ya están dejando de venir), pero más vale que reforcemos los vínculos comerciales con otros países.

Y no sólo eso: la arrogancia que caracterizó la presidencia de George W. Bush respecto a los que se opongan a él (léase, Mahmoud Ahmadinejad de Irán, Kim Jong Il de Corea del Norte, los Castro en Cuba, y sí, Hugo Chávez de Venezuela) no parece estar presente en el nuevo presidente. Esto no quiere decir que podemos esperar a Chávez viajando frecuentemente a Estados Unidos y pasar fines de semana en Camp David; ni por equivocación. Tampoco esperen a Obama empezar a nacionalizar empresas, expropiar terrenos y demás. A diferencia de lo que mucha gente cree (amigas de mi madre y algunso compañeros de trabajo incluidos) Obama es mucho más distinto que parecido a Chávez. Pero ciertamente buscará más el diálogo. Una vez el mismo Obama lo dijo: «Hay que expresar claramente que no toleraremos acciones que vayan en contra de la democracia, pero que podamos tratarnos con respeto» (o algo así). Ha dicho antes que no cree que Chávez sea un líder democrático, pero insiste en que sí se reuniría con él, al igual que con Ahmadinejad y con Raúl Castro. (Creo que la caricatura de Edo en ese aspecto dice más aún que cualquier otra palabra.)

Cuando Obama ganó en Iowa en enero de este año, leí un artículo de opinión en The Washington Post escrito por Michael Gerson titulado «Can Obama Build A Movement?» que cerró con un párrafo que se ha quedado conmigo desde entonces. Destacando el hecho que Obama nunca hizo ni hace uso cínico de su raza entre las razones para decir que regresó el idealismo a Estados unidos, Gerson dice que «su raza importa mucho, porque mucha de la historia de los Estados Unidos –desde nuestra defectuosa independencia hasta el movimiento de los derechos civiles– ha sido un enfrentamiento entre la pureza de nuestros ideales y la corrupción de leyes y almas. El día que un afroamericano se pare sobre las escaleras del Capitolio de los Estados Unidos –construido con la labor de los esclavos– y se juramente como Presidente será un momento de enceguecedora y esperanzadora esperanza.»

Creo que podemos empezar a ver a Estados Unidos de otra manera. Basta que en cuatro años, podamos decir que lo vimos de manera correcta.

Pobreza va más allá del dinero

Es difícil para los seres humanos comprender que hay personas que pasan el triple de trabajo que nosotros para hacer algo tan sencillo como hacer mercado, comprarse ropa, o siquiera sentarse a tomar algo con los amigos. Al punto que muchos se resisten a aceptar lo que leen en los periódicos, o como dijo una vez Susanita la amiga de Mafalada: «menos mal que el mundo queda tan lejos». 


Lo triste es que eso es señal de una pobreza mucho mayor que es la que debemos atender primero si queremos solucionar la pobreza del mundo.

Yo recuerdo una vez que un extranjero (¿chileno? ¿argentino? ¿colombiano? No lo recuerdo) me comentó que recordaba cuando Venezuela –más bien, los venezolanos– durante muchos años tienen una fama de solidarios, que nos ayudamos el uno con el otro. No me costaba nada estar de acuerdo con él: no me costaba nada recordar la época en que la gente daba colas, pedía permiso, se portaba bien en el Metro…

Esos días parecen de chiste hoy en día. Como escribiera Rafael Osío Cabrices en su columna en Todo en Domingo, nos hemos vuelto todos locos. Ya el prójimo es alguien que nos está impidiendo avanzar, ya los demás están donde están porque son «queda’os», ya nos calamos las injusticias porque son normales y nada podemos hacer.

Es iuncreíble que en esta sociedad aún haya gente que quiera establecerse, quiera tener hijos, quiera tratar de salir adelante por las buenas. Claro, esos son los que quedan establecidos como pendejos, porque se rehúsan a tomar el atajo ilegal para la riqueza y quieren educar a sus hijos con un atisbo de moralidad y conciencia social; pero entonces tiemblan de pensar que este mundo se los tragará, escupirá y los convertirá en disociados, parias, locos hippies de una épcoa que ya no existe. Ni volverá a existir jamás. Olvídate del «Make love, not war».

El Blog Action Day está dedicado este año a presentar soluciones para erradicar la pobreza en el mundo. La labor de todos los gobiernos en este aspecto debería ser simple, sin ser fácil: creen condiciones en el país para que se creen trabajos y haya dinero en la calle. Haga los trabajos públicos lucrativos. Pero esto es inútil si no se invierte en educación, en la formación en la escuela, en crear un equilibrio entre el deseo de superación personal y el de solidaridad que las dos corrientes que guerrean tanto en mi país apoyan tanto. Que llegue el día en que entendamos todos que la única forma en que saldremos de este estancadero no es pisoteando a los demás, usándolos de taburete para levantarnos nosotros, sino que todos caminemos en una misma dirección, que nos ayudemos todos para llegar arriba en la medida de sus habilidades, que de una vez por todas dejemos de ser la sociedad en donde hay que ser más mierda que los demás para sobrevivir.

No es el futuro que quiero para mis hijos.

"The Day that Never Comes"

http://youtube.com/v/cNO9KwWv7ic

Para mí, como ya he dicho antes, Metallica no puede hacerlo mal. Se pueden equivocar como cualquier mortal, pero es mi opinión muy personal que todo lo que los panas hacen musicalmente hablando estará bien. A mí me gustó St. Anger, pero admitoq ue su disco más débil. Y estando acostumbrado como estaba a tener un disco nuevo de Metallica cada año, esta espera de cinco años a que sacaran su nueva producción es eterna. Y bueno, ya está llegando el momento de dejar de esperar.

Finalmente un adelanto: se puede escuchar la nueva canción de Death Magnetic, el disco de Metallica que saldrá el 19 de septiembre en su página Mission: Metallica… o por aquí. En efecto, es más Master of Puppets que Load, ciertamente menos St. Anger. Creo que recuperarán su lugar como reyes del metal. Les tengo la letra y todo. ¡Disfruten!

Born to push you around
Better just stay down
You pull away
He hits the flesh
You hit the ground
Mouths so fulls of lies
Tend to black your eyes
Just keep them closed
Keep praying
Just keep waiting

Waiting for the one
The day that never comes
When you stand up and feel the warmth
But the sunshine never comes, No
No the sunshine never comes

Push you cross that line
Just stay down this time
Hide in yourself
Crawl in yourself
You’ll have your time
God I’ll make them pay
Take it back one day
I’ll end this day
I’ll splatter color on this grave

Waiting for the one
The day that never comes
When you stand up and feel the warmth
But the sunshine never comes

Love is a four letter word
And never spoken here
Love is a four letter word
Here in this prison
I suffer this no longer
I put it into
This I swear!
This I swear!
The sun will shine
This I swear!
This I swear!
This I swear!

Ah por si quieren más, durante el Ozzfest tocaron «Cyanide», otra canción del disco nuevo.

¡Si George Clooney pudo!

Creo que para nadie que sea fanático de George Clooney (y a estas alturas, díganme quién no lo es, ñoesumadre) sepa que hasta 2006, el actor de Ocean’s Eleven y Michael Clayton fue el orgulloso dueño de Max, un cerdo vietnamita que llegó a pesar 150 kilos, durante 18 años. Lo quería con pasión, de hecho quizá fue la relación más cercana que el hombre ha tenido. Max murió de causas naturales en 2006, mientras Clooney promocionaba The Good German. Fue un golpe para él, y es algo que yo comparto plenamente.

Yo he admitido ante gustos extraños en este blog antes, y leyendo ese post tengo que revisar esa lista de animales favoritos. Antes ponía a las serpientes en segundo lugar, pero admito que han caído un poco en desfavor; supongo que ya tengo suficiente contacto con mujeres (mi madre está bien gracias, jejejeje). Los loros continúan de primeros, y de verdad ya les debo un post hace rato. Pero la medalla de plata va, sin duda, a los cerdos. Y procedo a exponer mi caso.

De todos los animales domésticos, es el cerdo (Sus scrofa domesticus) el que quizá tenga la imagen más negativa. Todos tenemos la imagen fuertemente engranada en nuestra cabeza: un cerdo grande y gordo revolviéndose en barro y sus… ejem… materias fecales y comiendo todo lo que se le pare enfrente que parezca semi-comestible. Ello ha llevado a calificar a una persona de… ejem… escasos hábitos de higiene como un «cochino», y a alguien que tiene un apetito más que saludable «come como un cochino».

Incluso, nuestro querido sinónimo de mentira o tontería, «mojón», tiene un equivalente en inglés (sí, aparte de «bullshit» y «horseshit») que es «hogwash», que tiene un origin muy interesante. Un cerdo macho es llamado swine en inglés («verraco» en español; las hembras, o cochas/gochas, siempre son sows), hasta que es castrado para engordarse y es entonces llamado hog. Luego de la castración, el cerdo tiene que ser ampliamente lavado, y el agua sobrante, por ser inútil, debe ser botada. También se dice que es un sinónimo para describir lo que se da para comer a los cerdos, que tiene cero valor nutritivo. Por lo tanto, «hogwash» ahora se usa para describir algo ilógico, inválido o estúpido.

Y sin embargo, en años relativamente recientes se han hecho varios descubrimientos que están reconciliando al cerdo en el imaginario popular, aún más allá de lo que Clooney pueda decir a su favor. Se ha descubierto que son animales inteligentes, cariñosos, que son más selectivos para comer de lo que se pensaba… ¡y que en realidad son animales limpios!

Hay 73 razas reconocidas y 2 billones de cerdos domésticos en el planeta, todos descendientes del jabalí europeo (por eso es que algunos machos tienen los colmillos desarrollados, no es coincidencia) que van desde el pequeño cerdito barrigón de Vietnam, del que Max era raza, que pesa entre 50 y 150 kg., hasta el Poland China, que pasó a la fama por Big Bill, un humilde cerdito que pesó 1.157 kg en una feria en Tennesse en 1933. Han sido domesticados desde el 9.000 AC en todo el mundo, e incluso ocupan un lugar (el último) entre los doce signos del Zodíaco Chino (sí, yo soy signo Cerdo o Jabalí; somos considerados «nobles, abiertas y sociables, muchas veces detallistas y exigentes, aunque según la astrología por el defecto es identificada por la pasividad»).

Sí, es cierto, los cerdos se revuelcan en el lodo, pero es porque no tienen la facilidad para rascarse. Una vez que están cubiertos, esperan a que el lodo se seque, y luego se bañan en agua, o se quitan el lodo rascándose contra piedras para eliminar parásitos que estén en la piel. También, como no tienen glándulas sudoríparas, usan el lodo y el agua para enfriarse y como protector solar. ¿Y glotones? Claro que comen y mucho, y de todo; incluso, bajo severo estrés, puede recurrir al canibalismo. Pero un cerdo tiene unas papilas gustativas muy desarrolladas; más de un dueño de cerdo ha visto que su mascota no comerá algo no importa cuántas veces se lo ponga en el plato. Así que sinceramente no creo que coman su propia mierda, si me preguntan a mí.

También les tengo esta noticia: está científicamente demostrado que un cerdo es más inteligente que un perro o gato. Claro, todos hemos visto un perro entrenado atrapando una pelota, abriendo puertas y así, pero les cuento. En cierta ocasión (lo sé gracias a Animal Planet) se les presentó a un perro y a dos cerdos un experimento en que tenían que mover una pelota en una pantalla con una palanca, muy a lo Atari o PlayStation más básico, hacia una zona blanca, para luego recibir comida. El perro aprendió a mover la palanca, pero había que señalarle hacia dónde mover la pelota en la pantalla. Los cerdos resolvieron hacia dónde mover la pelota ellos solos, y tardaron en resolver el asunto en cinco minutos. Y para mayor prueba, vean este video de un cerdito particularmente inteligente en un programa de concursos.

Luego está el hecho de que a todo el mundo le encantan los cerdos. ¿O es que ya hemos olvidado las dos películas de Babe? ¿Tan poquita gente así se acuerda de la Telaraña de Charlotte y su estrella Wilbur? Y no me digan que nos e acuerdan de Porky Pig y su descendiente Hamton en Tiny Tunes. Cierto, los judíos y los musulmanes consideran a los cerdos animales impuros para comer, pero tampoco es como si así pensara todo el mundo. Si no pregúntenle a cualquier fanático de morcilla, mortadela, chuleta o jamón. Y bueno, a mí no me podía faltar mostrarles un ejemplo de un cerdito en origami (el modelo es «Wilbur», hecho por Michael LaFosse; foto cortesía de Gilad Aharoni).

Y a todas estas..,. ¿a qué vino esta repentino deseo por defender a nuestros amigos los chanchos? Pues nada, el sábado pasado llevé a mi novia y a su sobrina a Expanzoo, el zoológico de contacto que está ubicado en Lomas de la Lagunita acá en Caracas. (Pueden ver las fotos de mi visita en mi página de Flickr.) Y tienen una abundante muestra de cerditos enanos, incluyendo a la amiga que gracia la foto inferior. Debo estar claro en algo: cierto, un cerdito no es para todo el mundo, no importa cuan fácil sea alimentarlos. Necesitan un jardín (pues su tendencia natural es a escarbar) y no les gusta que los carguen, so pena que chillen como… bueno, como un cerdo. Pero son animales cariñosos, simpáticos, inteligentes y únicos como mascotas. Ojalá tenga la suerte de tener uno algún día. Si acaso como viejo. Digan que no se enamorarían de esta carita. Llámenme loco, ¡pero me encantan!