Mis pasiones (II): La música

Es como obvio, ¿no? Digo, ¿a quién no le gusta la música? ¿Quién quiere estar permanentemente en silencio (más allá de lo que diga Alfredo Escalante)? La música es algo que nos rodea en todo lo que hacemos, ya sea porque la ponemos, porque la escuchamos o porque la recordamos. Y si no hay música, hay ritmo, que es el previo a la música.

Para mí, música es como un escape, un cálido hogar a donde escaparme para olvidar el caos que me rodea. O el pana que me ayuda a lograr lo que quiero con la pareja, si saben a qué me refiero. O la dosis de adrenalina que necesito cuando no hay otra forma de descargar una arrechera. De cualquier forma, amo la música; es una amante que no falla, y sabe cómo actuar en cada ocasión.

Escoger cinco temas que realmente me gusten es poco más que imposible, pues han habido demasiados temas que significan demasiadas cosas en mi vida, o que sencillamente me gustan porque sí. Así que les pondré algunos videos y algunas tonadas que son particularmente significativas para mí. Gracias a Dios por YouTube…

5.- Concierto de Brandenburgo No. 3: i-Allegro Moderato. Johann Sebastian Bach. Interpretado pro la Orquesta Barroca de Freiburg, Austria. Los que me conocen de antes están ahorita quizá impactados. ¿De cuándo acá yo oigo música clásica? ¡¿Y me sé nombres?! Pues sí. Esta es la música que me ayuda a concentrarme, y es la que prefiero para relajarme. ¿O creen que voy a lanzarme Shadows Fall un domingo en la mañana para desayunar?

Los Conciertos de Brandenburgo son seis piezas distintas compuestas por Bach a partir de 1721, por encargo del joven margrave (marqués) Christopher Ludwig de Brandenburgo, pero no trascendieron pues el joven no parecía tener músicos que lo interpretaran. Cuando Ludwig murió en 1734, sus manuscritos fueron vendidos por el equivalente a US$22 y finalmente interpretados como era debido a principios del siglo XIX. Cualquiera de los conciertos es muy hermoso; escog{i el número tres por azar.

4.- Mo’ Better Blues. Terence Blanchard y Branford Marsalis. ¿Otra sorpresa? Quizá. Para momentos de relax o romance, a mí me encanta el jazz. Hay algo inherentemente sexy en una buena interpretación; el saxofón es uno de tres instrumentos que mucho me frustra no haber aprendido. Esta es una de mis canciones favoritas del género (del que admito no conocer mucho). El clip es de una película de Spike Lee del mismo nombre, con Denzel Washington y Wesley Snipes haciendo de músicos de jazz en conflictos personales. Por mucho talento que tengan ambos, no están realmente tocando; el saxofón es tocado por Branford marsalis, y la trompeta por Terrence Blanchard. Disfruten.

3.- (I Can’t Get No) Satisfaction. The Rolling Stones. Esto empieza a parecerse más a mí, ¿no? Yo oigo absolutamente de todo, como pueden ver, pero ante todo, soy rockero. Y el rock clásico me entusiasma desde hace rato, pues es poco lo que se pudiera hacer hoy en día sin lo que se hizo en aquel entonces. Además, hay algo en la música de esa época que no se ha podido reproducir hoy en día (aunque el grupo Jet de Australia hace un buen trabajo). Y esta es una de esas canciones que no podrán olvidarse nunca.

El guitarrista Keith Richards cuenta que escuchó la tonada original en un sueño en mayo de 1965, despertándose a mitad de la noche para grabarla en un grabador de cassette. La grabó con el cantante Mick Jagger un par de días después, salió como sencillo un mes después y luego en el disco Otis Blues de 1966. La revista Rolling Stone la llamó la No. 2 de sus 500 Más Grandes de la historia –detrás de “Like A Rolling Stone”, de Bob Dylan–, pero para mí esta será uno de los eternos himnos del rock.

2.- El cantante. Héctor Lavoe. Si hay una canción que estoy seguro dejará en el suelo a mi familia que me conoce más como rockero. Y es cierto, yo descubrí el gusto por la salsa sólo recientemente, aunque por supuesto “Pedro Navaja” nunca se ha podido ignorar. Ante todo, soy latino; la salsa, el merengue (dominicano y venezolano), el joropo hasta el vallenato (puaj) y algo que detesto tan profundamente como el reggaeton son cosas netamente de esta parte del planeta que uno se emociona de escuchar cuando está lejos.

Esta canción la redescubrí gracias a la película que se hiciera sobre la vida de Héctor Lavoe el año pasado, y estoy sumamente feliz de ello. Compuesta especialmente para él por su luego amigo Rubén Blades a finales de los ’70, describe perfectamente por lo que estaba pasando Lavoe en ese momento de su vida: “Y nadie pregunta/ si sufro o si lloro/ si cargo una pena/ que hiere muy hondo/ yo soy el cantante/ y mi negocio es cantar…” Se los digo: nadie ha vuelto a hacer salsa así. La salsa erótica es una aberración; ésta es la verdadera salsa.

1.- I DISAPPEAR. Metallica. Lo admito de pana y todo: cuando entré a mi adolescencia yo lo que escuchaba era “Thriller” de Michael Jackson. Cuando por primera vez escuche Metallica (“One”)… no me gustó. El primer disco de rock pesado que me compré fue Hysteria de Def Leppard; el primer CD (de lo que sea) que compré fue Rust In Peace de Megadeth, unos cinco años después. Y luego empezó esa relación de fidelidad que tengo con Metallica, al punto que soy de esos fanáticos para los que no hay forma que los tipos lo hagan mal. ¿St. Anger? Admito que no es ni cerca de su mejor trabajo, pero es bueno igualito. “The Unnamed Feeling” es de lo mejor que hayan grabado.

Escogí poner “I Disappear” porque sin saberlo, este tema marcaría varios hitos en la historia del grupo: fue la primera canción que hicieron específicamente para una película (Misión: Imposibe II); fue por el que empezó todo su pleito con Napster; y este video sería el último que grabarían con el bajista Jason Newsted, quien se retiraría de la banda un año después. Aún hoy en día, la escucho y veo que Metallica sigue siendo para mí, todo lo bueno que hay en la música: no importa el estado en que estoy, ella siempre está ahí para confortarme. O ponerme lo suficientemente agresivo como para agarrar el bate. 🙂

MENCIÓN HONORÍFICA

BEFORE I FORGET. Slipknot. En este momento, es esta banda de nueve dementes enmascarados de Iowa que me trae re-enfiebrado. Si no los conocen, es porque no les gusta el metal. Yo había comprado su primer disco, y era impresionante el nivel de agresividad y pesadez que puede traer un grupo. Recuerdo que para cuando los escuché dije que al lado de ellos Pantera era The New Kids on the Block (que no me oigan, coño…). Pero en medio de su fuerza, su evidente locura, las máscaras y demás, estos panas saben tocar. Hay melodías ocultas en temas como “Wait & Bleed” de su disco debut o “The Heretic Anthem” de su segundo, Iowa. Este video es de “Before I Forget”, de su tercer disco, Subliminal Verses: Vol. 3, por el que se ganaron un Grammy el año pasado. Esta presentación fue en el Download Festival en Donnington en 2005. Algo particular es que faltó uno de los percusionistas: Shawn “Clown” Crahan, que estaba ausente porque estaba atendiendo a su esposa enferma. Les digo clarito, escuchar a Slipknot es una de dos: o los aborreces a la primera o te enganchan de una. No hay para dónde más escoger. Disfruten… si pueden.

OTROS TEMAS:

  • “Si La Ves”, Franco de Vita & Sin Bandera: Ey, uno tiene que tener un lado sensible. La gran canción contra el despecho masculino: si la ves, me estoy cogiendo a veinte, y ni una se parece a ella…
  • “Oye Como Va”, Santana: Una de las grandes genialidades de Carlso Santana fue mezclar el rock con ritmos latinos. Esta versión del tema de Tito Puente fue la única canción en español que pegó en Woodstock. ¿Qué tal?
  • “Beat It”, Michael Jackson: Digan lo que les de la gana, pero este disco (Thriller) marcó hito en la vida de más de uno. Y el solo de Eddie Van Halen en este tema hizo historia.
  • “Wish You Were Here”, Pink Floyd. Esta pertenece más a mi hermano, que es fanático de ellos. Pero esta canción es sumamente melancólica, sumamente profunda, y puede ser peligrosa de escuchar durante una depresión.


Crueldad pura y sencilla

Del Twitter del president de Conviasa @rvaraguayan

Dependiendo del día, hay titulares que a cualquier otro quizá lo lea, sacude la cabeza y ya. Pero este titular me llena de mucha rabia y tristeza. Del diario El Tiempo de Margarita: “Mataron a pedradas a tortuga cardón que salió a desovar. 

Esto ocurre a un mes exacto de otro evento parecido en Margarita, donde se encontró el cadáver de otra tortuga cardón en Playa El Agua. Esta también murió por causas humanas; en este caso, una gente la sacó del mar jalándola por una cuerda atada al cuello que la estranguló.

Yo he sido amante de los animales desde que tengo uso de razón; siento una extraña afinidad con casi todos ellos, y la muerte inconsciente de alguno me da una mezcla de rabia, impotencia y tristeza que sólo siento cuando es un crimen particularmente brutal o incomprensible. Más cuando no hay forma de justificarlo.

La tortuga cardón (Dermochelys coriacea) es el mayor reptil marino que existe, como ven en la foto. El récord en tamaño fue un ejemplar encontrado en una playa de Gales que medía un poco más de 3 metros de largo y pesaba unos 900 kg (el promedio son 550). También pueden bucear hasta 1.200 m. de profundidad y nadar a casi 35 km/h. Las dos hembras muertas aquí tenían unos 25 años, pero se calcula que pueden llegar a los 80 y quizá hasta 100. Y a menos que esté en el mar abierto, nunca se verá sino una hembra de esta o cualquier otra especie de tortuga marina, pues sólo ellas regresan a tierra firme cada tres o cuatro años a poner sus huevos.Todos hemos visto en algún momento un documental que muestra las pequeñas tortugas reciéjn nacidas corriendo al mar mientras una horda de depredadores los ataca. De ciento y tantos bebés que nazcan, si acaso dos llegarán a adultos, suficiente para mantener la especie… hasta ahora.

Pero consideremos que la población de esta especie se ha reducido en 95% desde mediado de los ochenta. No es tan comestible como las otras especies de tortugas ni su coraza (única en estar cubierta con una piel parecida al cuero en vez de placas como la tortuga carey), pero los huevos aún son buscados en ciertas playas, otras son víctimas de la incursión humana en su hábitat… y otras más, como las dos de aquí, son víctimas de la estupidez humana.

Que la gente se indigne de ver una cucaracha, una rata, lo puedo entender. Pero que la reacción de ver un animal que no hace daño a nadie sea enseguida atacarlo hasta el punto de matarlo, sólo puede ser calificado de barbarie. Más cuando es un animal en peligro de extinción, incapaz de defenderse y, por si fuera poco, una hembra a punto de desovar.

Quizá exagero un poco al ponerme así por un animal, pero bueno, así es como pienso. También creo que debería alertar sobre el estado al que estamos llegando los seres humanos. Digo, si somos así de insensibles con los seres con los que compartimos el planeta, que la vida salvaje nos importa tan poco, ¿qué queda para los seres humanos más necesitados?

De amistades, Internet y Twitter

Es increíble lo web-dependiente que me he vuelto en relativo poco tiempo. Antes me limitaba a mis blogs, pero ahora creo que la Web 2.0 me ha absorbido completamente. Mis blogs han pasado de dos a siete (con un octavo en camino), tengo cuentas en StumbleUpon, Clipmarks, Digg (que sólo he usado una vez y olvidé la contarseña), YouTube y, por supuesto, Facebook. Abrí una cuenta en Google Reader pensando que me conformaría con BlogRoVr. Ya hice una contribución en la nueva página de Dilbert (vean y entenderán). Y por supuesto, soy miembro activo de Twitter. Twitter es, sin duda, mi aplicación 2.0 favorita. Tiene dos características que son demasiado atractivas: su simpleza y la facilidad que tiene la gente para comunicarse por ella. La esencia, para aquellos que aún no la conocen (ustedes, pobres mortales), es que en 150 caracteres respondes una sencilla pregunta: “¿Qué estás haciendo?” Por supuesto que nosotros, venezolanos, lo hemos llevado a otros límites, y casi que lo hemos convertido en una sala de chat. Pero sin duda alguna, le ha servido de desahogo a más de uno.

Yo jamás entré a chatear con nadie cuando era la moda; puro IM (léase, Windows Messenger). De repente, entré a trabajar en un sitio que tenía todo Microsoft bloqueado. Y bueno, de tanto escuchar hablar de Twitter, pues…

Lo cierto es que he conocido muchas buenas personas, así como otras absolutamente atorrantes que he tenido que bloquear. Es increíble la presencia de gente del interior; los caraqueños somos franca minoría. ¿Y eso por qué será? ¿Tenemos demasiado que hacer –o los del interior tienen muy poquito? Nah, eso no puede ser…

Bueno, pero ahí está Twitter. Esperando pro ustedes. Anímense. Y si quieren, me pueden seguir por http://www.twitter.com/jaycer17